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Ahora voy a explicar muy
por encima y en plan anecdótico... ¡que no cunda el pánico!
los sucios métodos que empleé para alcanzar la
cima de mi profesión, ¡digo!, para crear los escenarios,
personajes y subtramas de Los Lobos de la Luna.
¿En qué estaría yo pensando? Puede ser interesante
para los fans de la novela ¿QUÉ fans, Franky?
siquiera como curiosidad. ¡No siempre se puede echar una ojeada
a la mente de un tío tan retorcido como yo!
LA MINUCIOSIDAD Y OTROS VICIOS
ASÍ SE CONSTRUYE UN LUGAR IMAGINARIO
Lo primero voy a liquidar el tema de
los escenarios explicando el minucioso proceso que seguí
para "construir" lugares que no existen el propio vertedero
o el apartamento de Rita, por ejemplo.
La ambientación general y la descriptiva
pueden apoyarse en fotos o dibujos como los que ilustran esta página,
aunque personalmente yo no los "necesito" ni utilizo apenas:
tengo mucha imaginación y puedo "ver" los sitios
bastante bien. Al menos como quiero verlos la mayoría de veces,
es decir, como un marco de referencia general en el que destacan
algunos detalles poderosos, significativos para la historia y el ambiente,
nunca banales, decorativos o de relleno. Valga de ejemplo este
párrafo donde con un solo brochazo describo una habitación
nada acogedora limitándome a resaltar un par de detalles:
«Rita intentó controlar
su imaginación y no dejarse sugestionar por la terrorífica
descripción del misterioso animal. No le fue fácil, encerrada
en una solitaria cabaña con un excéntrico anciano y cientos
de muñecas rotas que parecían
espiarla desde todos los ángulos, con sus transparentes
ojos de cristal brillando a la escasa luz de una lámpara
de gas.» [pag. 138]
En otros casos y momentos dentro
de la historia describo los lugares con mayor precisión
a fin de situar bien al lector o transmitir información de forma
indirecta. Si para ello necesito un plano o mapa, lo dibujo, a
boli, a lápiz o como sea. El parking abandonado donde tiene lugar
la fiesta rave está descrito con multitud de detalles,
no sólo con objeto de "crear ambiente" sino también
para que todo el mundo sepa donde está cada cosa cuando
empieza la acción. También soy muy minucioso explicando
cómo es la casa de Rita, los adornos que lleva o su ropa. Son elementos
que nos "cuentan" mucho sobre ella, su pasado, sus ambiciones.
A veces resalto detalles que luego tendrán importancia en
los acontecimientos futuros anticipación y cumplimiento
se llama la jugada, un recurso dramático muy eficaz para
incentivar la atención del lector. Esta es la descripción
del apartamento de Rita que aparece en el capítulo 2 de
Los Lobos de la Luna, con algunas supresiones para abreviar
y los detalles informativos indirectos resaltados en naranja:
«Rita terminó la ducha
con un minuto de agua fría y se frotó
vigorosamente la piel tersa y morena hasta secarla por completo.
Se contempló con satisfacción en el rayado
espejo de medio cuerpo del minúsculo
baño. (
) El modesto apartamento
sólo constaba de otros dos espacios además del aseo, de
modo que salió directamente al salón-cocina-comedor envuelta
en la toalla y lo atravesó en dirección al mínimo
dormitorio. La cama, que ocupaba casi todo el espacio disponible, estaba
sin hacer, como de costumbre. Arrojó
sobre las arrugadas sábanas la toalla mojada y deslizó a
un lado las puertas correderas del armario empotrado para sacar algo que
ponerse. Hacía calor y de momento no pensaba salir, así
que cogió lo primero
que encontró encima del montón. (
) Salió
de nuevo a la pieza principal y buscó algún resto en la
desabastecida nevera. La mínima cocina
americana sólo estaba separada del salón por una tabla alargada
que hacía las veces de mesa. Encontró medio sándwich
de jamón y queso, una manzana y un yogur "casi" sin caducar.
(
) La totalidad del espacio útil del apartamento
alquilado no llegaba a los treinta metros cuadrados. Era un piso
antiguo, de paredes agrietadas y techos altos,
poco acogedor en origen, al que Rita había logrado dar un aspecto
decente mediante una sabia combinación
de muebles baratos, decoración funcional y buen
gusto. (
) También había dos
fotografías enmarcadas. Una era un divertido primer plano
de un pastor alemán con la lengua fuera, tan nítida que
podía leerse perfectamente en el collar que su nombre era 'Runny'.
La otra, de escasa resolución, realizada probablemente con un móvil,
mostraba a una pareja sonriente: Rita y un hombre mucho mayor que ella
abrazándola por detrás. (
) Tras limpiarse los dientes
con el solitario cepillo que había
en la repisa colocada sobre el lavabo...» [pags. 28 y 29]

¿Puedes "ver" la casa
de Rita? ¿Ni siquiera con ayuda del plano? ¡Es broma!
El esquema lo hice para evitar meteduras de pata tontas ya
sabes, decir unas veces que la tele está a la derecha y otras a
la izquierda
cosas así, no hace ninguna falta visualizar
con total precisión el sitio, lo importante es la información
que transmiten los detalles. Gracias a ellos sabemos que Rita es dura
consigo misma (se ducha con agua fría), desordenada la
cama está sin hacer, la ropa en un "montón",
pasa apuros económicos (espejo rayado, paredes desconchadas,
nevera vacía) y no tiene amigos ni familia en el baño
sólo hay un cepillo de dientes, y las únicas fotos son de
una mascota y un antiguo amor, ambos ausentes. ¿Veis ahora
lo que quiero decir?
En cualquier caso, se utilice un recurso
u otro, lo importante es ser cuidadoso y coherente al describir
lugares y desplazamientos para evitar en lo posible los típicos
deslices a lo Dan Brown. Aunque no fueran necesarios en absoluto,
yo preparé y tuve siempre al alcance de la mano planos, esquemas
o dibujos de los principales escenarios de Los
Lobos de la Luna
por si me hacían falta. A eso
me refiero cuando digo que soy minucioso.
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